domingo, 18 de diciembre de 2016

Las tiendas de discos de Madrid

Bolsa del Discoplay de los sótanos de la Gran Vía.

Los primeros recuerdos que uno tiene de buscar (sería más correcto decir rebuscar) discos por las tiendas madrileñas son de mediados de los ochenta. Una de las visitas obligadas era a los sótanos de la Gran Vía, donde Discoplay, especializados en venta por catálogo, tenía un amplio local donde, entre otras cosas, vendía vinilos con la portada ligeramente rota en algún envío a un precio considerablemente más bajo. Parece que empezaron en los años setenta, hay quien menciona un local en la calle de la Cruz y también parece que en los propios sótanos empezaron con un local más pequeño. A los pocos años cerró la tienda de Gran Vía, aunque, durante los años posteriores, la empresa abrió tiendas en la calle Hernani y la planta inferior de La Vaguada. Ya en la década de los 2000, sobrevivió un local en la planta superior de la propia Vaguada, renombrado como Overstock, y que cerró, como la empresa, en 2008. En esta web aún pueden descargarse sus míticos boletines.

Liquidación de la tienda Overstock en 2008
Fuente: Manuel Pinazo.

Los años ochenta eran todavía tiempos de vinilo (además de casetes. algunos de ellos "fotocopias" compradas en el Rastro). De las tiendas de entonces la más legendaria fue Melocotón, ya que se encontraban discos de importación difíciles de conseguir por otras vías (entonces no existía la Red). Comenzó su andadura en la calle Toledo en 1980, luego estuvo un tiempo en Carretas y, finalmente en 1991 abrieron su local de la calle de la Salud, que permaneció abierto hasta 2014 (aunque parece que aún venden por correo).

Discos Melocotón, cerrado desde 2014. Fuente.

La tienda imponía un tanto para los que sólo buscábamos pequeños chollos, pero imprescindible para el aficionado que buscara un material determinado. Su fundador, Eduardo Cura, traía discos de Estados Unidos y del Reino Unido y su tienda fue convirtiéndose en un símbolo más allá de nuestras fronteras.

Interior de Discos Melocotón, poco antes de su cierre.
Fuente: El Mundo.

El otro emblema de las tiendas de vinilo es quizá Discos la Metralleta. Uno de sus fundadores, Pepe Menéndez, comenzó vendiendo discos en el Rastro en los años setenta. En 1984 abrió la tienda en los sótanos del parking de las Descalzas con su hermano. Según explican en El Español, cuando este se retiró, se decidió que era mejor abrir dos tiendas, una para cada familia, por eso la duplicidad de locales que ha habido durante un tiempo.

Pepe, de Discos la Metralleta en 1993.

Durante unos años se abrió otra tienda Metralleta en la Plaza del Ángel y también recuerdo otra que duró unos pocos años en una de las bocacalles de Arenal, creo que en la calle de Los Donados.

La sucursal de La Metralleta en la Plaza del Ángel en 2001

Fachada de la sucursal ya cerrada de La Metralleta en la Plaza del Ángel.
Fuente. El Español

Por aquella época era muy común que hubiera tiendas de discos por los barrios. En ese sentido, fue muy conocida la cadena de tiendas M.F., de las que ya sólo sobreviven (o al menos lo hacían hasta hace muy poco) una en Coslada y otra en Lavapiés, en la calle Mesón de Paredes. Antiguamente (y alguna olvidaremos) hubo también tiendas M.F. en la calle Gaztambide, en José del Hierro (Barrio de la Concepción), Marqués de Corbera (La Elipa), en la Ronda de Valencia, en Alcalá a la altura de Ciudad Lineal, en la plaza de Cuatro Caminos y en Francos Rodríguez.

La Tienda de discos de M.F. en Coslada, que mantiene en parte la antigua estética de la cadena. Foto de su muro de Facebook.

Otra referencia indiscutible fue Madrid Rock, que comenzó en 1981 con un pequeño local en la calle de San Martín, de ahí se extendió con una nueva tienda en la calle Mayor y, años después, con la macrotienda de la calle Gran Vía, que se convirtió en el templo de la compra de discos nuevos de todos los géneros. Finalmente, cerraron en 2005, según sus dueños por falta de rentabilidad, pero siempre flotó en el aire la idea de que una fuerte oferta de una cadena de ropa por el local tuvo mucho que ver.

Madrid Rock, en su liquidación de 2005. Fuente: Pulso digital.

Otras tiendas clásicas de la época del vinilo y la casete son El Club de Amigos del Disco (que aún funciona, en Fernández de los Ríos), Toni Martin (en Martín de los Heros, estuvo abierta hasta hace muy poco), Bangladesh (en los años ochenta en el barrio de Río Rosas y posteriormente en la Costanilla de los Ángeles), Ziggy (que pasó por locales en la Cuesta de Santo Domingo y Bordadores y que ahora tiene tiendas en la calle de los Estudios y de la Arganzuela), Escridiscos (fundada en 1977, primero en Postigo de San Martín y luego en Navas de Tolosa, ahora ya con nuevo dueño tras el traspaso que relizó su primer propietario, José Escribano), La Gramola (que tuvo tienda en Hortaleza y en la calle de Clavel y ahora conserva local en el postigo de San Martín), Discorrollo (en la calle Meléndez Valdés), Rock Collector (en la galería comercial de San Bernardo) o  Killers (que estuvo en Mayor y Tres Cruces antes de trasladarse a Montera, donde permanece abierta). En Tres Cruces llegó a haber varias tiendas a la vez, apenas recuerdo sus nombres, pero buscando información quieren sonarme Tododisco o Centro Discos.

Escaparate del Club "Amigos del Disco", que apenas ha cambiado a lo largo de estos años. 
Fuente: Yelp.


La antigua tienda de La Gramola en San Bernardo. 

La recientemente desaparecida Toni Martin, con su rótulo de neón.
Foto: Yelp.

Ya más hacia los noventa y con la llegada del CD aparecieron otras tiendas. Una de las más prestigiosas fue Discos Delsur que, además de clásicos del rock, recogía buena parte de las referencias de la música independiente que aparecía por entonces. Comenzaron en una pequeña calle (de no muy bien ambiente) cerca de Libreros, Marqués de Leganés, y luego se trasladaron a la calle Caños del Peral, muy cerca de Ópera.

Diseño de la bolsa de Discos del Sur realizado por Javier Aramburu,

Los primeros CDs resultaban caros, pero había tiendas especializadas en vender sorprendentemente baratos los discos recientes, como era el caso de Doctor CD, en la calle de la Luna. Otras tiendas de los noventa eran Rock & Roll Circus (en la calle de las Conchas, aún permanece), CD King, (en la calle Hortaleza, desaparecida hace unos años), Citadel (en la Costanilla de los Ángeles, ahora trasladada a Móstoles.

En el CD de segunda mano y en novedades (también a sorprendente buen precio) se especializó Yunke. Hubo tiendas de esa cadena en el aparcamiento de Plaza de España (en esta había cosas más cuidadas), en Bordadores (que luego se rebautizó Kristel antes de su cierre) y en plena calle Arenal, si bien la única que ha sobrevivido ha sido la de la calle de las Hileras


La también desaparecida CD King, en Hortaleza.

Uno de los últimos intentos más interesantes (aunque sólo duró un par de años) fue el del Espacio UFI, en la Plaza de Matute, que vendía referencias de sellos de la Unión Fonográfica Independiente. Otras tiendas de discos que aún permanecen abiertas son  Radio City Discos (Conde Duque, 14), El Flamenco Vive (Conde de Lemos, 6), Discos Satélite (Ribera de Curtidores, 8), Bajo el Volcán (Ave María, 42),  Jazz y más (Palma, 33) o Y que viva Joplin (en Martín de los Heros, en el antiguo local de Toni Martin).

El fugaz Espacio UFI, en la Plaza de Matute. Foto de su muro.

martes, 6 de diciembre de 2016

Un paseo por el comercio pequeño y alternativo madrileño


Como ya hemos hecho otros años (la última vez fue el año pasado) y ahora que se acerca la época navideña, incluimos un listado (personal, pero comprobado) de pequeños comercios donde buscar alternativas a las grandes superficies o el comercio electrónico y que, de paso, nos permitan patear la ciudad. Este año lo vamos a hacer en un gran recorrido desde el Rastro hasta Moncloa. (En la foto, la Librería San Ginés, de su muro de Facebook).

Hemos reunido la mayoría de las referencias en esta mapa, al que puedes acceder aquí.


PRIMERA PARADA: EL RASTRO

Aunque en realidad todo termina en el Rastro, nuestra ruta comienza en él. Además de los domingos y festivos, algunas tiendas abren todo el año. Si uno busca libros o comics, es muy recomendable el puesto que está en mitad de la plaza de Vara del Rey. En la misma plaza también está la Almoneda de Juanito y ya uno enfila hacia la calle de Mira el Río Baja (sin quitar el ojo a los puestos de Mira el Río Alta) donde está la tienda de Gruñidos Salvajes, donde puede haber alguna oferta, o con un surtido más amplio, la Librería Fernández. Dando la vuelta a la calle, en la del Carnero, se encuentra la Librería Romo, especializada en libros antiguos. Abajo de la calle, está la tienda Cómic Hunter, también presente habitualmente en las distintas ferias. En la plaza del Campillo Nuevo son numerosos los puestos de libros y papel antiguo y merece la pena subir un poco por la calle Carlos Arniches para detenerse en la antigua librería Vitorio, donde además de algunos libros antiguos en el interior, ofrecen última novedades a buen precio. Ya cerca de Cascorro, en Duque de Alba, está la imprescindible Traficantes de Sueños, librería y editorial con una selección muy cuidada y comprometida.

Libros en la puerta de la Librería Fernández. Foto: jamillán.

Más allá de los libros, en la calle Arganzuela ha abierto local un clásico de las tiendas de discos, Ziggy, que también mantiene otro local en la calle de los Estudios. Allí ofrecen muchos discos y películas, haciendo competencia a la contigua tienda de películas V.G.V. . En la misma calle se encuentran algunas tiendas clásicas como el Museo del Teléfono Antiguo, la habitualmente poco accesible Militaria Arganzuela o la tienda de Antigüedades de Oficina.

Si uno busca juguetes, es lugar de parada obligatoria, también en Arganzuela, Galaxysaurio, con muchas ofertas que se renuevan con frecuencia. Hay una similar de reciente apertura en la calle Carlos Arniches con, sobre todo, juguetes de coleccionables. Por otro lado, en Mira el Río Baja, está la cuidada CollectZona con juguetes antiguos en perfecto estado (aunque con un precio acorde a su calidad).

Otros locales de diversa índole que merecen visita son la completísima tienda de fotografía Fotocasión, en la Ribera de Curtidores, Discos Satélite en la misma Ribera, un poco más arriba la clásica Marihuana de camisetas y parafernalia rockera, la inacabable tienda de regalos y decoración El Laberinto (que hace honor a su nombre) en Mira el Río Baja y tiendas de muebles y decoración como IKB191, la Recova o la variopinta Reciclator (libros, discos, muebles, cachivaches) en la calle del Carnero

SEGUNDA PARADA: LAVAPIÉS

Muy conectada (en todos los sentidos) con la zona del Rastro está la de Lavapiés. Parada obligada allí es el recuperado Mercado de San Fernando donde a los puestos tradicionales se unen otros que buscan atraer a un público más joven. Mención especial merecen los libros al peso de La Casquería, donde raro es que uno salga sin nada. Justo a la salida está La Librería del Mercado y un poco más allá (si uno resiste la tentación de tomarse unas tapas en Tribuetxe) la tienda de cómics El Coleccionista.

Entrada al mercado de San Fernando. Fuente imagen.

El otro eje interesante de Lavapiés es sin duda la calle Argumosa, donde además de locales clásicos como Soidemersol o la Boca del Lobo, uno puede comprar libros y tomarse un café en La Libre o visitar, en la cercana Doctor Fourquet, la tienda de productos ecológicos Asalto de mata.

En la propia plaza de Lavapiés uno puede tomarse un café en el mítico Barbieri y así coger fuerzas para subir hacia Tirso de Molina. En la calle Ave María merecen parada la tienda de libros y discos Bajoelvolcán y un poco más arriba, la librería Burma. Si uno sube por esa calle, puede atajar hacia la Filmoteca, donde la pequeña librería está gestionada ahora por La Buena Vida (con lo cual seguro que estará bien). Una manzana más abajo está la Librería Café La Fugitiva, siempre con buenas ofertas y una cuidada selección. También muy cerca, a la calle Magdalena, se ha trasladado la imprescindible librería Sin Tarima y más cerca de Tirso de Molina, en la calle Relatore, se sitúa Enclave de Libros, librería y asociación cultural. Para recuperar fuerzas tiene uno el Mercado de San Antón, no tan bullicioso como el de San Fernando pero con alternativas interesantes como el sushi de Yokaloka.

TERCERA PARADA: HUERTAS

El mítico librero Riudavets delante de su caseta en Moyano.

Antes de adentrarse en el barrio de Huertas, podemos aprovechar y alargarnos Atocha abajo hacia la Cuesta Moyano, cita imprescindible para los aficionados a los libros, donde merece la pena una cuidada revisión de las casetas, sin pasar, eso sí, por alto la 15 del gran Riudavets (personaje emblemático de la Cuesta, con su oferta de libros económicos), la 5 de Miguel Blázquez, la 7 de Guillermo Blázquez, la 25, la Caseta de la Música, la 28 de Javier Fernández, la 21 de Gulliver , la 16, Rag Time libros, o la 30, de C.Méndez.  Aquí va, de todas formas, la lista de todas ellas.

Si comenzamos nuestra andadura por la parte baja de la calle Huertas (podemos comer o cenar en Maceira, La Verónica o en la magnífica sidrería Zerain), nos encontramos con la librería Iberoamericana, especializada en literatura de allá, Muy cerca, en la otra acera está Imágenes y más con una buena selección de láminas y postales de Madrid, cine, etc... Y al final de la calle uno se encuentra con la espectacular floristería Jardín del Ángel.

Una antigua foto de la web de la floristería El Jardín del Ángel.

El otro eje del barrio en cuanto a comercios es la calle León, donde podemos encontrar la librería Gulliver, la especializada Más que cervezas, la curiosa tienda de regalos Lain Tegral o la panadería Cosmen & Keiless. Una vez llegados a la calle del Prado, podemos visitar la prestigiosa Librería del Prado. También es una referencia en todo los relativo a viajes y montañismo la librería Desnivel, en la Plaza de Matute. Otras librerías del barrio son Artimaña y Miranda.


CUARTA PARADA: SOL

Desde Huertas, podemos cruzar Santa Ana y encaminarnos por la calle del Príncipe, donde se encuentra la librería especializada en artes Con Tarima. Una vez que lleguemos a Canalejas (donde está la tienda de caramelos La Violeta) podemos hacer dos ligeros desvíos que nuestro estómago agradecerá: visitar la Antigua Pastelería del Pozo (especializada en roscones) y Casa Mira (en turrones). Y ya que estamos en la Carrera de San Jerónimo es buen momento para ver instrumentos en la Unión Musical. También merece la pena alargarse hasta la sucursal de Bellas Artes de la Librería Antonio Machado, una de las de mayor fondo de la ciudad.

Una vez llegados a Sol podemos desviarnos a Carretas para visitar la librería más antigua de Madrid, Nicolás Moya, especializada en medicina, y después enfilar la calle Mayor, donde podemos seguir dando gusto al paladar (con las pastelerías MallorquinaEl Riojano o La Santiaguesa, la recientemente abierta tienda de turrones Vicens o el turístico mercado de San Miguel) o al intelecto (con varias librerías: la prestigiosa Méndez, Jiménez, de libro antiguo, y La Librería, indiscutible referencia en libros de Madrid). Un poco más escondida, en la Plaza de San Nicolás, está la librería Berceo

La Librería, en la calle Mayor.

Si es domingo, al pasar por la Plaza Mayor podemos curiosear por el mercado de sellos y en cualquier otro día, consultar en las tiendas del ramo que hay en la plaza y calle aledañas. También cerca de la plaza, bajando la calle Toledo hasta Latoneros. está Curiosity Shop, referencia en regalos originales y nostálgicos.

QUINTA PARADA: ÓPERA

Desde Mayor podemos entrar por la calle Santiago, en una de cuyas bocacalles, la del Espejo, está la librería de ocasión Menosdiez.. En la misma calle Santiago está la tienda especializada en Tintín La Estrella Misteriosa y la librería infantil La Mar de Letras. En el barrio de Ópera hay varias tiendas relacionadas con la música como El Flamenco Vive o la tienda de instrumentos Mundimúsica

En las cercanías de la plaza de Ramales está las librerías La Buena Vida y Mujeres & Compañía. En la Plaza de la Encarnación está la tienda de utensilios de cocina Alambique. Ya desde la plaza de Isabel II podemos alargarnos por Arenal, donde hay dos muy buenas referencias para regalos, Muebles Marín y la Tienda Así; y un par de librerías, el clásico puesto de San Ginés y Arenal, 21, en realidad al inicio de la calle de las Fuentes. En la plaza de San Martín está la prestigiosa Librería para Bibliófilos Bardón.

Desde Ópera hacia Callao están buena parte de las tienda de discos que aún sobreviven en la capital. En la Costanilla de los Ángeles encontramos Discos Babel y Bangladesh, en la calle Hileras, Yunke (siempre con buenas ofertas); en los sótanos de la Plaza de las Descalzas la mítica Metralleta. Ya llegando a Callao, Escridiscos y La Gramola. Un poco más alejada, en la calle Montera, está otra clásica, Discos Killers. De todas las que había en la calle Tres Cruces ya no queda ni una, aunque sí una tienda clásica como es la Perfumería Butragueño.

La Tienda de discos Metralleta (foto de su muro de Facebook)


SEXTA PARADA: CHUECA

Desde Gran Vía podemos coger la calle Hortaleza de camino a Chueca. Por el camino, varias librerías de interés: Pérez Galdós, con buena selección de libro usado; A punto, especializada en cocina (entremedias es recomendable una paradita en el Horno de San Onofre) y, en la calle Hernán Contés, Panta Rhei, un imprescindible en libros de arte y diseño.

Un buen modo de entrar en Chueca (salvo que uno ande en busca de zapatos, en cuyo caso es preferible Augusto Figueroa) es por la calle Gravina. Por ella, además de encontrar comercios interesantes (como la tienda de ropa ecológica Biocottoniers o La Vieja Castilla, con productos de Castilla y León) uno desemboca en la plaza por la esquina de la Taberna de Ángel Sierra, donde se impone un aperitivo.


Junto a la plaza está el muy remodelado y atractivo Mercado de San Antón, en la calle Libertad una de las tiendas más prestigiosas de coleccionismo, Casa Postal (no muy lejos, en Almirante, 23 está la otra gran referencia). Desde allí nos podemos dirigir hacia Alonso Martínez, o rodear por la calle Barquillo, donde encontramos la tienda de coches de juguete Macchinine, las clásicas tiendas de equipo de sonido o la rica repostería Pomme Sucre.

Llegados a Fernando VI, visita obligada en la librería Antonio Machado y la pastelería (con nuevos dueños) La Duquesita. También está cerca la tienda de comida italiana Capperi. Por el camino, merece el desvío la tienda de muebles y regalos Aldaba. Una vez llegados a la Plaza de Santa Bárbara está la caseta de la librería del mismo nombre. Por los alrededores de la plaza merece la pena hacer parada en la librería Pasajes (con fondo en otros idiomas pero también muy bueno en español), la tienda de chocolates de la calle Orellana Cacao Sampaka y, ya en Santa Engracia, la tienda de productos ingleses Living in London.


SÉPTIMA PARADA: MALASAÑA

Una forma cómoda de llegar a Malasaña es acortar desde Santa Bárbara por la calle de San Mateo, lo que nos permite a su vez parar en la tienda Magia Estudio, en la cuidada papelería Delipapel o en la tienda de juguetes originales del Lobo Feliz.

Una vez que estamos en Fuencarral podemos entrar al barrio por la calle de San Joaquín, donde está la excelente librería Tipos Infames así como la nueva panadería Levadura Madre (si es la hora de comer, merece la pena buscar mesa en El Cocinillas). Llegados a la plaza de San Ildefonso, destaquemos la exquisita tienda de regalos Nest así como la de papeles y cartulinas La Riva. Desde ahí es buena idea alargarse a la calle del Espíritu Santo, una de las más animadas del barrio, donde hay dos muy diferentes librerías: la fantástica Tres Rosas Amarillas, especializada en cuentos y libros desplegables y Libros para un mundo mejor, donde es siempre recomendable rebuscar. Asimismo, en la calle hay muy diversos locales para tomar o comer algo como la tienda de cupcakes Happy Day o el café vintage Lolina.

Desde la plazuela, podemos bajar por San Andrés hacia la plaza del Dos de Mayo. Muchas referencias por la zona: la tienda de juguetes y complementos para bebé Mon Petit Retro, en San Andrés, la pizzería Mastropiero y el Café Manuela, en San Vicente Ferrer; y la siempre interesante librería Arrebato, la tienda de discos Jazz y más y la ecológica Palma Papel, las tres en la calle de la Palma.

La tienda de regalos Popland.

Desde la plaza del Dos de Mayo (donde está la librería Rincón de Lectura y los helados artesanos Acquolina) a la Glorieta de Bilbao, también hay muchos lugares de interés. Tiendas de regalos diferentes como Cinemaspop, la tienda de camisetas estampadas Huellas (ambas en San Andrés), Popland y Karibú, en Manuela Malasaña, y Curiosité, en la Corredera de San Pablo; tiendas de cómics como la cuidada The Cómic Co. (Divino Pastor) o Generación X (Carranza); librerías como La Tarde (Ruiz) y La Agonía; tiendas de moda y regalos como Kantharos (Divino Pastor) y Lokel Moonera (Palma).


OCTAVA PARADA: PLAZA DE ESPAÑA

La tienda de cómics Metrópolis. Foto El País.

Desde Malasaña y siguiendo la Corredera Baja de San Pablo, se puede iniciar la ruta de las tiendas de cómics, empezando por otro muy buen local de Generación X en la calle Puebla. Desde ahí, antes de encaminarnos a la calle la Luna, podemos alargarnos a Silva donde está la clásica Madrid Cómics. Ya en Luna tenemos tres tiendas que merece la pena revisar a fondo: Omega Center, Metrópolis y Crisis. Ya en San Bernardo, otra referencia ineludible es Elektra.

Desde ahí es una buena oportunidad acercarse a la calle de los Libreros que, aunque no es tan boyante como antiguamente, mantiene locales de interés, casi todos especializados en libros universitarios, como La Casa de la Troya, Fortuna, MadridSalamanca o La Merced, Ya cerca de la Plaza de España podemos encontrar la prestigiosa librería de cine Ocho y Medio, en Martín de los Heros y, un poco más arriba de la calle, la tienda de discos Y que viva Joplin (antigua Toni Martin). Entre medias, en la calle Ventura Rodríguez, se encuentra la tienda de moda sostenible The Circular Project.

Si cruzamos Princesa y subimos a la zona de Conde Duque, encontraremos varios negocios a descubrir. En la placita frente al cuartel está la tienda de discos Radiocity, en la Travesía del Conde Duque la librería de viajes Tierra de fuego, en la calle Limón la tienda de merchandising de cómics Atlántica 3.0, con una planta dedicada a Harry Potter; en la calle Cristo la librería Ecobook, especializada en economía, y en Conde Duque, ya cerca de Alberto Aguilera, la panadería artesana Panic. Una vez en Alberto Aguilera es cita obligada Juguetrónica, con lo último en juguetes tecnológicos. En el mismo tramo de la calle está la tienda de la ONG Intermón, que se une a la de Sodepaz, también en la cercana calle de la Palma.


NOVENA PARADA: MONCLOA

Desde San Bermardo a Moncloa es un intinerario estupendo para ir de librerías. En la plaza del Conde del Valle de Súchil está Marcial Pons, especializada en humanidades y ciencias sociales; en Fernández de los Ríos, el Argonauta, de música; en Vallehermoso, Dodó, de libros usados: en Fernando el Católico está Multilibro (ideal para rebuscar) y Juan Rulfo (especializada en Latinoamérica); también se especializa en Latinoamérica (y con libros editados propios) la Librería del Centro, en Galileo. En Guzmán el Bueno se encuentra Estudio en Escarlata, dedicada al género negro; en Andrés Mellado, Fragua, de Ciencias de la Comunicación, Terán, general, y Mireya, de libro usado; en Isaac Peral está la prestigiosa Visor y, al otro lado de Princesa, la no menos prestigiosa Rafael Alberti, en la calle Tutor.

La librería Rafael Alberti, de su página de Facebook.

Más allá de las librerías por la zona hay algunos otros comercios que merecen atención como la veterana Club de Amigos del Disco, en Fernández de los Ríos, donde también está la tienda de accesorios de cocina Los Utensilios del Chef; y la solidaria Setem, en Gaztambide.

FUERA DE ZONA

Incluimos aquí otras referencias interesantes fuera de nuestro recorrido.

FERIAS Y MERCADILLOS



El muy recomendable Mercado de Motores se celebra el segundo fin de semana de cada mes en el Museo del Ferrocarril. También allí se celebra, los primeros sábados de mes, la Feria de coleccionismo de La Estación. También los primeros sábados de cada mes se celebra en el Barrio de las Huertas el Mercado de las Ranas así como el Mercado del Juguete Antiguo en el Centro Comercial la Ermita del Santo. Los mismos organizadores montan el Toy Market los terceros sábados de cada mes en el Centro Comercial Plaza Aluche.

MÁS LIBRERÍAS

Algunas que se quedaron en el tintero: por la zona del distrito de Salamanca, dos muy buenas generales: Miraguano (Hermosilla, 104) y La Felipa, en Pilar de Zaragoza, 37 (herederos de la de la calle de los Libreros); y una especializada en historia, Polifemo, en Avenida de Bruselas, 44. Dedicada a la cocina está la librería Aliana (General Varela, 6). Cerca de Bravo Murillo está Alcaná (Marqués de Viana, 52), centrada sobre todo en venta on-line. En Castellana, 154 está la general  y junto a la Vaguada una referencia de las tiendas de cómics, Akira cómics (Betanzos, 74).

JUGUETES Y REGALOS

Cerca del Retiro están Cuarto de Juegos (Jorge Juan, 42), dedicada a juguetes y juegos de mesa y Don Juego (Alcalá, 113), todo en puzles y también juegos de mesa. Junto a Iglesia se sitúa el Bazar Matey (Santísima Trinidad, 1), con maquetas y trenes eléctricos. Y, por último, en la calle Serrano, 203 está la tienda Cooking The Kitchen Co, especializada en utensilios de cocina.