domingo, 7 de enero de 2018

Los restos de la Feria del Campo

Cartel de la Feria del Campo de 1950

Ver también las entradas del blog que recorren 1) Los Pabellones Oficiales e Internacionales y 2) Los Pabellones de Provincias.

La Feria del Campo se celebró en recintos de la Casa de Campo entre 1950 hasta 1975, con una edición cada tres años, salvo entre 1968 y 1972, que se celebró cada dos. El certamen pretendía difundir todo lo relacionada con la agricultura para su conocimiento y promoción. En su primera edición de 1950 se consideró Feria Nacional, pero a partir de 1953 se denominó Feria Internacional del Campo, por lo que además de estar representadas las distintas provincias españolas, poco a poco se incorporaron delegaciones de distintos países.

Panorámica de la Feria en 1956. En la parte inferior derecha estaría la entrada principal, actual acceso al recinto ferial desde Alto de Extremadura. CECAF signatura SCF 5702 (detalle)

La feria, con la construcción de los distintos edificios y pabellones, fue además una muestra de la arquitectura del momento, combinando proyectos tradicionales con otros muy innovadores. Algunos ya nacieron con la vocación de ser efímeros, otros han permanecido hasta nuestros días, si bien pocos de ellos en buenas condiciones. Aún así, quedan suficientes elementos en pie para hacerse una idea de lo que fue la feria. Sería muy extenso recorrerlos todos, pero vamos a situar algunos de los principales. Un estudio más en profundidad puede encontrarse en la tesis de José de Coca Leicher "El Recinto Ferial de la Casa de Campo de Madrid (1950-1975".

Pabellón de Convenciones. Foto propia de 2016.

Si accedemos por la entrada clásica de IFEMA, próxima al metro de Alto Extremadura, nos encontramos a la izquierda con el Pabellón de Convenciones que a lo largo de la historia de la feria tuvo distintos usos, como Pabellón Internacional o de Francia. Fue diseñado por los arquitectos Cabrero y Ruiz, principales artífices de la arquitectura de la feria.

El Pabellón Internacional en 1953. Revista Cortijos y Rascacielos 1953.

Si proseguimos por el lateral de este pabellón observamos un pequeño edificio que era la Agencia del Servicio de Extensión Agraria.

Las oficinas de la Agencia del Servicio de Extensión Agraria en la actualidad y en 1966. Fotos propia y del catálogo de la Feria de ese año.

Si en vez de ir hacia la izquierda seguimos por la Avenida Principal como si fuéramos hacia el Pabellón de Cristal encontramos a la izquierda el actual Teatro Auditorio que años atrás fue el Pabellón del Instituto Nacional de Industria.


El Teatro Auditorio en 2016, foto propia.

El Pabellón del Instituto Nacional de Industria en 1953. Revista Cortijos y Rascacielos.

Si bajamos bordeando este pabellón por su parte izquierda llegamos a la zona donde, junto a la explanada de lo que fue la plaza de toros, se encuentra, frente al antiguo Pabellón de la Vivienda, el famoso Pabellón de los Hexágonos. 

Camino que conduce del Pabellón del Instituto Nacional de Industria hasta el de los Hexágonos (que asoma en la parte inferior izquierda) tal y como estaba en 1965. Foto de ABC.

El pabellón tal y como se montó en la exposición de Bruselas. Fuente: Hablemos un poco de todo.

El Pabellón de los Hexágonos, creado por los arquitectos José Antonio Corrales y Ramón Vazquez Molezún para la Exposición de Bruselas de 1958 se trasladó a la Feria un año después. Era un edificio desmontable formado por sombrillas hexagonales de altura variable que, al estar formado por elementos autónomos, podía adaptarse a cualquier topografía. En Madrid se varió la forma de la planta y se añadieron algunas paredes de ladrillo.

El entonces vicepresidente Carrero Blanco visitando el pabellón que en ese momento era del Ministerio de Agricultura. Catálogo de la Feria de 1972.

El pabellón ya en desuso, pero aún en buenas condiciones. Foto de Ana Muller de 1992 publicada en la revista Arquitectura.

 
Dos imágenes que muestran el lamentable estado actual del pabellón en 2018, tomadas por el autor de estas líneas. Parece que hay intención del Ayuntamiento de rehabilitarlo, aunque hay arquitectos, como el propio Corrales, que piensan que ya tiene poco sentido dado su estado y su condición de  construcción efímera.

Si retrocedemos sobre nuestros pasos y, antes de llegar a la entrada principal, giramos a la izquierda, nos encontramos la calle Principal de Provincias, denominado así porque albergaba pabellones de diversas provincias. Al comienzo de nuestro recorrido por esa calle, en los aledaños del Madrid Arena, todavía puede reconocerse parte de la grada de lo que en la última década de la historia de la Feria fue la Pista de Exhibiciones y en los años 80 el popular Rockódromo, donde tocaron importantes bandas nacionales e internacionales.

Las antiguas gradas del Rockódromo que sobrevivieron a la construcción del Madrid Arena. Foto propia de 2018.

La Pista de Exhibiciones en una foto del catálogo de 1966. En su explanada se construiría décadas después el Madrid Arena. 

La parte más interesante de la calle Principal de Provincias es el último tramo, que hace años intentó revitalizarse como Paseo de la Gastronomía, ya que varios pabellones estaban siendo utilizados como restaurantes, si bien varios de ellos tuvieron que cerrar por no ser viables económicamente. En primer lugar nos encontramos con el pabellón de Guipúzcoa, que lamentablemente, ya abandonado, se incendió hace pocas fechas.

Estado actual, en una foto propia, del pabellón de Guipúzcoa tras el reciente incendio. A la derecha se distingue la parte quemada.

El Pabellón de Guipúzcoa en una foto del Catálogo de 1966.

Nada más avanzar unos metros encontramos un parque a la derecha con dos construcciones que llaman nuestra atención. En realidad son dos reproducciones, una de la Puerta del Carmen de Zaragoza y otra la Lonja de Alcañiz. Ambas en realidad formaban parte de un gran pabellón de Zaragoza del que son los únicos restos que han llegado hasta nuestros días (este descubrimiento se lo debemos a nuestro amigo Óscar que supo "leer" la puerta). Por cierto, que los numerosos impactos de bala que uno puede apreciar en la puerta no fueron causados por un conflicto en el lugar, sino que, como buena copia, reproducen los que sufrió la puerta original durante la Guerra de la Independencia.

La reproducción de la Lonja de Alcañiz. Foto propia de 2018.

La reproducción de la Puerta del Carmen en una foto propia de 2016.

Una foto de 1953 en la que, tras la puerta, se distingue el desaparecido pabellón de Zaragoza. Foto de Cristóbal Portillo, signatura 96678 del ARCM.

Otro edificio que llama la atención en esa misma calle es el restaurante La Pesquera, antiguo pabellón de Toledo (de hecho su fachada reproduce la Puerta de Bisagra de esa ciudad). Como curiosidad, en su interior se rodó una de las escenas de Clint Eastwood en “Por un puñado de dólares”.

El restaurante La Pesquera, antiguo Pabellón de Toledo, en una foto propia de 2016.

El pabellón de Toledo en una foto del catálogo de 1972.

Escena de "Por un puñado de dolares" rodada en el interior del pabellón de Toledo. Fuente: Por un puñado de localizaciones.

A continuación de La Pesquera se encuentra el restaurante Currito, que cerró por motivos económicos meses después de que en él se celebrara una cena homenaje al rey emérito Juan Carlos un par de días antes de la coronación de su hijo. El cierre fue tan precipitado que todo quedó tal y como estaba tras la última jornada de trabajo, como puede verse en este reportaje de El Confidencial, si bien el local posteriormente fue víctima de numerosos robos. El edificio que ocupaba era el antiguo Pabellón de Vizcaya.

El restaurante Currito antes de su cierre. Foto. Tripadvisor.

Una fotografía del Pabellón de Vizcaya perteneciente al catálogo de la Feria de 1972.

La calle desemboca en el Paseo Puerta del Ángel donde, unos metros más a la izquierda, se encuentra la entrada al Escenario Puerta del Ángel. Si nos adentramos por ese acceso y, en la bifurcación, tomamos la calle de la izquierda (calle Torre) nos encontramos, semiescondido y mirando en dirección al Lago, uno de los grandes hallazgos: los restos del teatro al aire libre que en su día se coronaba por la Torre Restaurante, uno de los símbolos de la Feria.

Los restos del teatro al aire libre en 2016. Foto propia.

El teatro al aire libre en una imagen del catálogo de 1966. La foto estaría tomada desde la Torre Restaurante.

Otra foto del teatro en 2016 donde se aprecia el lugar donde estaba la Torre Restaurante.

La Torre Restaurante en 1951. Revista Informes de la Construcción

Si continuamos el descenso llegamos a la explanada donde se encuentra el Escenario Puerta del Ángel, hoy un gran espacio abierto destinado a espectáculos provisionales, pero que fue el lugar donde se construyó la primera Feria del Campo de 1950 a partir de las instalaciones que albergaron las Ferias de Ganado de principios de siglo.

Aspecto que tenía el recinto original de la primera Feria del Campo de 1950 y que ocupaba el actual espacio del escenario Puerta del Ángel. En la parte inferior, el pabellón alargado de Industrias Cárnicas y ahora Residencia Mayorales, único edificio que aún permanece desde las ferias de inicio del siglo pasado. Detalle de una foto del CECAF, signatura SCF 4686.

Cruzando en diagonal la explanada llegamos al núcleo de edificios que ha sobrevivido de esta parte de la Feria, contiguo al nuevo parque de la Huerta de la Partida. Allí encontramos algunos edificios en funcionamiento con instalaciones de la Cruz Roja y otras instituciones. En esta parte se situó la entrada de la Feria de 1950, ya que el recinto se limitaba al terreno que había por debajo de la Puerta del Ángel.

El stand de la Obra Sindical de Colonización en una foto propia de 2016 y en otra de 1951 de Informes de la Construcción. Durante la feria este pabellón reproducía el funcionamiento de una granja agrícola. Fue otro diseño de Cabrero y Ruiz.

El Pabellón General, destinado a exposiciones. Fotos de 2016 y de 1951 (Informes de la Construcción).

En la parte inferior, el Pabellón del Ministerio de Agricultura en 1951 (Informes de la Construcción), del arquitecto Carlos Arniches. Sobre ella, una foto de 2016, ahora son dependencias de la Cruz Roja.

El edificio pequeño del pabellón de Agricultura, actualmente dependencias de la Cruz Roja. Foto propia de 2016.

Aquí termina nuestro paseo por los restos de la Feria del Campo. Como decíamos al principio, es sólo una parte de lo que se puede encontrar en los recintos de la antigua feria, pero es suficiente para hacerse una idea tanto de los tesoros arquitectónicos que contiene como de su, en general, mal estado de conservación.

domingo, 15 de octubre de 2017

La Colonia de los Carteros

Vista general de la colonia en 1925. Revista El Constructor, 1925, BNE.

Actualización enero 2021: Modificamos la entrada con datos e imágenes correspondientes al informe previo sobre la colonia que elaboraron en 1923 Lucinio Renedo, presidente de la Cooperativa de Casas Baratas para Carteros, y Enrique Martí Perla, arquitecto del proyecto. Dicho informe, que se debía presentar ante la Junta de Casas Baratas y el Instituto de Reformas Sociales, nos lo ha facilitado amablemente la familia del propio Lucinio Renedo.

En mayo de 1922 se creó la Cooperativa de Casas Baratas para Carteros con el fin de la "construcción de y adjudicación por sorteo, entre sus asociados y por sucesivos grupos de cincuenta de aquellos, de viviendas higiénicas, al amparo y con arreglo a los preceptos de la Ley [...] denominada de Casas Baratas". El primero de esos grupos (y entendemos que el único que se llevó a cabo) fue el que dio lugar a la Colonia de los Carteros. Se le denominó el “Grupo Thebussiano”, en honor al Doctor Thebussem, seudónimo de Mariano Pardo de Figueroa, escritor que fue nombrado cartero honorario por su defensa de la profesión.

Se barajaron distintos emplazamientos para la colonia en lugares tan dispares como Carabanchel, Chamartín de la Rosa, Peña Grande, la Carretera de Extremadura o el barrio de las Delicias. Finalmente se utilizó un terreno próximo a la prolongación de la calle Martínez Izquierdo, ya cerca del Abroñigal y en lo que anteriormente se había llamado "Huerta del Catalán". Dicho terreno era en su mayoría propiedad de Pedro Orcasitas Ruiz, que, según la revista "El constructor" (1925), era "una persona de elevados sentimientos y miras altruistas, [que] ha prestado desinteresado apoyo a esta cooperativa".  La cooperativa y el señor Orcasitas acordaron el precio de venta del terreno en 16,10 pts. el metro cuadrado. 

Plano de situación del terreno destinado a emplazar el "GRUPO THEBUSSIANO" en la llamada "Huerta del Catalán", hoy de Orcasitas. Informe de la Cooperativa de Casas Baratas para Carteros cedido por la familia de Lucinio Renedo.

Detalle del plano de situación donde se aprecian las calles colindantes así como las edificaciones previas que había en la parcela, en lo que entonces se llamaba la calle particular de Orcasitas. A pocos metros de la parcela discurre el Canalillo, para el abastecimiento de las aguas. Informe de la Cooperativa de Casas Baratas para Carteros cedido por la familia de Lucinio Renedo.

El emplazamiento se consideraba muy adecuado por varias razones. Su orientación al sureste permitía, según el informe, que "las edificaciones tengan sol una gran parte del año; y no hay que decir en este caso en el que cada vivienda ha de tener tres fachadas". El acceso al lugar se consideraba idóneo ya que "dispone de la tranviaria en su línea de las Ventas y también en la de la Guindalera, por la calle de Cartagena" así como "los modernos autobús [sic] desde la calle de Sevilla y desde la Red de San Luis". Además para un futuro no muy lejano se esperaba la llegada del metro a la zona, así como otros transportes que respondieran a la construcción de la Plaza de Toros de las Ventas. Además, la futura colonia veía asegurado sus suministros gracias a la presencia cercana del Canalillo "y también por las conducciones Santillana" (empresa antecesora del Canal de Isabel II). Además, las casas próximas utilizaban "luz eléctrica producida por la Compañía Madrileña de Urbanización".

Tras realizar las explanaciones necesarias, se dividió en cincuenta parcelas. La idea era "edificar aquí casas pareadas, de dos viviendas en grupo, de una sola planta y con medios constructivos y forma lo más económicos posibles, dentro del buen resultado que se pretende". Es curioso el desglose de gastos previstos para cada vivienda, que es el siguiente:


Ese monto total de casi 16 000 pesetas se consideraba adecuado para los ingresos totales de los carteros, que eran de algo más de 3 000 pesetas anuales. Los carteros beneficiados por el sorteo abonarían, además de una cuota mensual fijada, un tanto por ciento del coste total "para la más pronta amortización de la construcción en general". 
 
El proyecto incluía también, según la revista "El constructor",  "un grupo escolar, establecimiento de baños, campo de recreo para ejercicios al aire libre, cooperativa de Consumo, de Crédito y Bolsa de Trabajo". 

Plano de parcelación de la colonia, con las casas nombradas de la A a la Y. Revista El Constructor, 1925, BNE.

Plano de medición y parcelamiento del terreno destinado al "Grupo Thebusiano".  Informe de la Cooperativa de Casas Baratas para Carteros cedido por la familia de Lucinio Renedo.

Distribución real de la Colonia de los Carteros. Nomecalles, vista aérea 1961-1967.

Plano de la división material del terreno en cuatro parcelas (A, B, C y D), donde en la A ya han sido construidos "veinte hoteles" (el plano es de febrero de 1925).  Informe de la Cooperativa de Casas Baratas para Carteros cedido por la familia de Lucinio Renedo.

Diseño de la casa-tipo de la colonia realizado por el arquitecto Enrique Martí Perla. Informe de la Cooperativa de Casas Baratas para Carteros cedido por la familia de Lucinio Renedo.

Las casas se construyeron con fábrica de ladrillo y fachadas encaladas y se remataron con gabletes escalonados al estilo flamenco

Detalle de dos de las casas. Revista El Constructor, 1925, BNE.

Detalle del diseño de la casa-tipo en el que se aprecia la distribución de la planta. Informe de la Cooperativa de Casas Baratas para Carteros cedido por la familia de Lucinio Renedo.

Como puede comprobarse en el plano y detallaba el informe, la distribución se componía de "una pieza de estancia y comedor, cocina, dos alcobas-dormitorios para dos personas cada una, y otro dormitorio unipersonal; complementan tal planta, un portal-pasillo de entrada y un retrete independiente de las habitaciones, pero céntrico y ventilado". Las viviendas dispondrían de "fogón de fábrica, con hornillas apropiadas y carbonera inferior. También de fregadero, con grifo sobre él de agua potable; el retrete será inodoro con golpe de agua, y sifón aislador en su taza-recipiente".

A esa única planta, con el tiempo las familias muchas veces le añadían otra. Como explicaba una vecina a El País “Cuando un hijo se casaba, no se iban de casa, le levantaba un piso y se quedaban ahí.[...] Si se casaba el segundo hijo, la parte de arriba de partía y se hacía un segundo piso”: 

Además de una calle dedicada al Doctor Thebussem y otra a Orcasitas, el dueño de los terrenos, la cooperativa propuso nombres como “Máxima Bondad” o “Máxima Belleza”, que finalmente perdieron el adjetivo para adoptar los nombres que tienen hoy en día.

Fragmento del plano parcelario de 1929 donde aparece la colonia, aunque sólo se mencionan las calles de Orcasitas y del Doctor Thebusen. En la parte inferior aparece como referencia la calle (todavía en previsión en ese tramo) Martínez Izquierdo.

Incluimos a continuación otras imágenes de la colonia.

Detalle de una foto de la revista Blanco y Negro de 1934 en la que se aprecia la colonia detrás de la plaza, mientras el resto del terreno permanece sin urbanizar.

Foto coloreada para una campaña de promoción de las obras de la M-30 en la que aparece la plaza de toros y sus barrios aledaños hacia los años treinta o cuarenta, En la parte superior se distingue la Colonia de los Carteros.

La colonia, en la parte central derecha, en una foto de 1950 perteneciente al Fondo Fotográfico de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Las viviendas de la parte inferior corresponden al barrio San Pascual y bajo la Plaza de Toros se distinguen las viviendas prefabricadas llamadas popularmente "casitas de papel".

La Colonia en los años 50. Detalle de una foto del Archivo 'TAF Helicópters' para el Instituto Nacional de la Vivienda.

Ana María Pérez y sus hijos en la puerta de su casa en la calle Bondad. Foto cedida por José Luis Sánchez Horcajo para el libro "La Guindalera y Parque de las Avenidas".

José Luis Sánchez Pérez en una representación teatral que tenía lugar en el colegio situado en la calle Bondad, 4. Foto cedida por José Luis Sánchez Horcajo para el libro "La Guindalera y Parque de las Avenidas".

Ana María Pérez y su hijo subidos en un 600 en la calle Bondad. Foto cedida por José Luis Sánchez Horcajo para el libro "La Guindalera y Parque de las Avenidas".

Fotografía de Yubero (procedente del ARCM) en la que pueden verse algunas casas de la colonia en la calle Martínez Izquierdo, que por entonces tenía sentido de subida.

La colonia (en el centro) cuando aún no se había construido la M-30. Foto cedida por Guindostán.

La Colonia de los Carteros durante las obras de reconstrucción del Puente Calero. Detalle de una foto de 1975 cedida por José Miguel Alonso Pérez al fondo Madrileños.

La calle Bondad en un día de nevada. Foto cedida por Francisco Sánchez.

La calle Lozoyuela en la actualidad. Fotografía de Juan Luis Roldán.

La calle de la Belleza. Fotografía actual de Juan Luis Roldán.

La calle Orcasitas (que debe su nombre a la persona que en su día cedió los terrenos para la colonia) en su esquina con Martínez Izquierdo. Fotografía de Juan Luis Roldán.

La colonia mantiene la estructura de sus calles y las casas, a pesar de numerosas reformas, parte de su fisonomía, siendo un tranquilo y curioso enclave en mitad de barrios más modernos.

sábado, 3 de junio de 2017

El libro de la Historia de la Casa de Campo


Tengo el gusto de presentaros el libro "Historia de la Casa de Campo". Es fruto de casi dos años de trabajo en el que se han revisado numerosas fuentes de información, recorrido el propio parque y hablado con distintos expertos en la zona. El resultado es este libro con cerca de quinientas fotografías, algunas de ellas poco conocidas o inéditas. Ya está a la venta en la tienda de Ediciones La Librería (Mayor, 80), en la propia web de la editorial, en la Librería Velázquez (Paseo de Extremadura, 62), en la Casa del Libro, la Librería Rafael Alberti, en la Librería Gaudí, Pasajes o en la Librería Marcial Pons (Puedes consultar un listado completo de librerías en Todostuslibros).

Puedes leer los artículos sobre el libro en El País y Libertad Digital.

Aunque el libro es en blanco y negro, os muestro en esta entrada algunas de las imágenes en color.

Detalle de la Casa de Vargas en el cuadro de "La Casa de Campo" de Felix Castello.
Imagen cedida por el Museo de Historia de Madrid.

Detalle del grabado de la Casa de Campo publicado en 1707 por Pieter Van der Aa como parte de la colección “Delicias de España y Portugal”. En el centro apreciamos la estatua de Felipe III y, tras ella, la fuente del Águila.



La Casa de Vacas. Memoria sobre la labor realizada por el primer Ayuntamiento de la Segunda República Española, 1933. Biblioteca Histórica Municipal.

El libro incorpora alguna de las fotos menos conocidas del reportaje de la Casa de Campo que el fotógrafo José Corral realizó para el Ayuntamiento en 1932.


Imagen poco conocida de la parte posterior de la desaparecida iglesia de la Torrecilla. Foto de José Corral. Hemeroteca Municipal.

Aunque hay materiales específicos sobre la Guerra Civil en la Casa de Campo como los de GEFREMA, un libro sobre la Casa de Campo no podría dejar de hablar sobre el conflicto, aunque se ha procurado añadir a los hechos de la guerra algunos aspectos de la vida de los soldados.

Dos soldados acuden a la estafeta de Correos situada en la casa del Conserje en el Reservado. Diario La Vanguardia, 1937.

Los protagonistas de la foto posan en las ruinas del Cementerio de Empleados. Fotografía de Francisco Martínez Gilsanz de 1952 y cedida por su familia.

También hay un capítulo dedicado a la Feria del Campo, evento cuya rica historia merecería por sí sola un libro entero.


Exposición de maquinaria en la Feria del Campo. Imagen procedente de un catálogo de la Feria.

La Casa de Campo de los "domingueros". Portada de la revista Arquitectura, 1963.

Aunque muchos defensores de la Casa de Campo consideran que las concesiones han sido una invasión de la Casa de Campo, era obligado hablar del Parque de Atracciones, el Zoo o el Teleférico.

La montaña rusa "7 picos" del Parque de Atracciones. Colección Particular.

El Lago en la actualidad. Fotografía del autor.