domingo, 18 de diciembre de 2016

Las tiendas de discos de Madrid

Bolsa del Discoplay de los sótanos de la Gran Vía.

Los primeros recuerdos que uno tiene de buscar (sería más correcto decir rebuscar) discos por las tiendas madrileñas son de mediados de los ochenta. Una de las visitas obligadas era a los sótanos de la Gran Vía, donde Discoplay, especializados en venta por catálogo, tenía un amplio local donde, entre otras cosas, vendía vinilos con la portada ligeramente rota en algún envío a un precio considerablemente más bajo. Parece que empezaron en los años setenta, hay quien menciona un local en la calle de la Cruz y también parece que en los propios sótanos empezaron con un local más pequeño. A los pocos años cerró la tienda de Gran Vía, aunque, durante los años posteriores, la empresa abrió tiendas en la calle Hernani y la planta inferior de La Vaguada. Ya en la década de los 2000, sobrevivió un local en la planta superior de la propia Vaguada, renombrado como Overstock, y que cerró, como la empresa, en 2008. En esta web aún pueden descargarse sus míticos boletines.

Liquidación de la tienda Overstock en 2008
Fuente: Manuel Pinazo.

Los años ochenta eran todavía tiempos de vinilo (además de casetes. algunos de ellos "fotocopias" compradas en el Rastro). De las tiendas de entonces la más legendaria fue Melocotón, ya que se encontraban discos de importación difíciles de conseguir por otras vías (entonces no existía la Red). Comenzó su andadura en la calle Toledo en 1980, luego estuvo un tiempo en Carretas y, finalmente en 1991 abrieron su local de la calle de la Salud, que permaneció abierto hasta 2014 (aunque parece que aún venden por correo).

Discos Melocotón, cerrado desde 2014. Fuente.

La tienda imponía un tanto para los que sólo buscábamos pequeños chollos, pero imprescindible para el aficionado que buscara un material determinado. Su fundador, Eduardo Cura, traía discos de Estados Unidos y del Reino Unido y su tienda fue convirtiéndose en un símbolo más allá de nuestras fronteras.

Interior de Discos Melocotón, poco antes de su cierre.
Fuente: El Mundo.

El otro emblema de las tiendas de vinilo es quizá Discos la Metralleta. Uno de sus fundadores, Pepe Menéndez, comenzó vendiendo discos en el Rastro en los años setenta. En 1984 abrió la tienda en los sótanos del parking de las Descalzas con su hermano. Según explican en El Español, cuando este se retiró, se decidió que era mejor abrir dos tiendas, una para cada familia, por eso la duplicidad de locales que ha habido durante un tiempo.

Pepe, de Discos la Metralleta en 1993.

Durante unos años se abrió otra tienda Metralleta en la Plaza del Ángel y también recuerdo otra que duró unos pocos años en una de las bocacalles de Arenal, creo que en la calle de Los Donados.

La sucursal de La Metralleta en la Plaza del Ángel en 2001

Fachada de la sucursal ya cerrada de La Metralleta en la Plaza del Ángel.
Fuente. El Español

Por aquella época era muy común que hubiera tiendas de discos por los barrios. En ese sentido, fue muy conocida la cadena de tiendas M.F., de las que ya sólo sobreviven (o al menos lo hacían hasta hace muy poco) una en Coslada y otra en Lavapiés, en la calle Mesón de Paredes. Antiguamente (y alguna olvidaremos) hubo también tiendas M.F. en la calle Gaztambide, en José del Hierro (Barrio de la Concepción), Marqués de Corbera (La Elipa), en la Ronda de Valencia, en Alcalá a la altura de Ciudad Lineal, en la plaza de Cuatro Caminos y en Francos Rodríguez.

La Tienda de discos de M.F. en Coslada, que mantiene en parte la antigua estética de la cadena. Foto de su muro de Facebook.

Otra referencia indiscutible fue Madrid Rock, que comenzó en 1981 con un pequeño local en la calle de San Martín, de ahí se extendió con una nueva tienda en la calle Mayor y, años después, con la macrotienda de la calle Gran Vía, que se convirtió en el templo de la compra de discos nuevos de todos los géneros. Finalmente, cerraron en 2005, según sus dueños por falta de rentabilidad, pero siempre flotó en el aire la idea de que una fuerte oferta de una cadena de ropa por el local tuvo mucho que ver.

Madrid Rock, en su liquidación de 2005. Fuente: Pulso digital.

Otras tiendas clásicas de la época del vinilo y la casete son El Club de Amigos del Disco (que aún funciona, en Fernández de los Ríos), Toni Martin (en Martín de los Heros, estuvo abierta hasta hace muy poco), Bangladesh (en los años ochenta en el barrio de Río Rosas y posteriormente en la Costanilla de los Ángeles), Ziggy (que pasó por locales en la Cuesta de Santo Domingo y Bordadores y que ahora tiene tiendas en la calle de los Estudios y de la Arganzuela), Escridiscos (fundada en 1977, primero en Postigo de San Martín y luego en Navas de Tolosa, ahora ya con nuevo dueño tras el traspaso que relizó su primer propietario, José Escribano), La Gramola (que tuvo tienda en Hortaleza y en la calle de Clavel y ahora conserva local en el postigo de San Martín), Discorrollo (en la calle Meléndez Valdés), Rock Collector (en la galería comercial de San Bernardo) o  Killers (que estuvo en Mayor y Tres Cruces antes de trasladarse a Montera, donde permanece abierta). En Tres Cruces llegó a haber varias tiendas a la vez, apenas recuerdo sus nombres, pero buscando información quieren sonarme Tododisco o Centro Discos.

Escaparate del Club "Amigos del Disco", que apenas ha cambiado a lo largo de estos años. 
Fuente: Yelp.


La antigua tienda de La Gramola en San Bernardo. 

La recientemente desaparecida Toni Martin, con su rótulo de neón.
Foto: Yelp.

Ya más hacia los noventa y con la llegada del CD aparecieron otras tiendas. Una de las más prestigiosas fue Discos Delsur que, además de clásicos del rock, recogía buena parte de las referencias de la música independiente que aparecía por entonces. Comenzaron en una pequeña calle (de no muy bien ambiente) cerca de Libreros, Marqués de Leganés, y luego se trasladaron a la calle Caños del Peral, muy cerca de Ópera.

Diseño de la bolsa de Discos del Sur realizado por Javier Aramburu,

Los primeros CDs resultaban caros, pero había tiendas especializadas en vender sorprendentemente baratos los discos recientes, como era el caso de Doctor CD, en la calle de la Luna. Otras tiendas de los noventa eran Rock & Roll Circus (en la calle de las Conchas, aún permanece), CD King, (en la calle Hortaleza, desaparecida hace unos años), Citadel (en la Costanilla de los Ángeles, ahora trasladada a Móstoles.

En el CD de segunda mano y en novedades (también a sorprendente buen precio) se especializó Yunke. Hubo tiendas de esa cadena en el aparcamiento de Plaza de España (en esta había cosas más cuidadas), en Bordadores (que luego se rebautizó Kristel antes de su cierre) y en plena calle Arenal, si bien la única que ha sobrevivido ha sido la de la calle de las Hileras


La también desaparecida CD King, en Hortaleza.

Uno de los últimos intentos más interesantes (aunque sólo duró un par de años) fue el del Espacio UFI, en la Plaza de Matute, que vendía referencias de sellos de la Unión Fonográfica Independiente. Otras tiendas de discos que aún permanecen abiertas son  Radio City Discos (Conde Duque, 14), El Flamenco Vive (Conde de Lemos, 6), Discos Satélite (Ribera de Curtidores, 8), Bajo el Volcán (Ave María, 42),  Jazz y más (Palma, 33) o Y que viva Joplin (en Martín de los Heros, en el antiguo local de Toni Martin).

El fugaz Espacio UFI, en la Plaza de Matute. Foto de su muro.

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